Si pudieras viajar en el tiempo ¿A dónde irías? ¿Viajarías al pasado o al futuro? ¿Serías solo un espectador o buscarías cambiar la historia?

Siempre  nos hemos preguntado qué haríamos con una máquina del tiempo.  Algunos buscan viajar al futuro, para conocer el destino de la humanidad, ese destino prometido lleno de avances tecnológicos y de viajes en el espacio. Al mismo tiempo, nos da miedo encontrarnos con un futuro donde como sociedad nunca pudimos corregir el mundo y terminados destruyendo nuestro planeta.  De manera personal, también nos interesa saber con quién nos casaremos, como serán nuestros hijos, si al fin se pudo concretar ese proyecto en el que tanto hemos trabajado y buscamos ese final feliz de nuestra historia, pero al mismo tiempo nos da miedo saber que tomamos las decisiones incorrectas, que el camino que elegimos no fue el correcto.

Otros tantos quieren viajar al pasado, quieren conocer la verdadera historia de nuestro mundo, quieren saber si todos esos relatos que siempre hemos escuchado son verdad.  De manera personal, también nos gustaría viajar al pasado para entender más de nosotros mismos o para volver a llenar esos vacíos en nuestra mente que ahora existen.   Aunque esto es cierto, el mayor deseo para viajar al pasado es para tratar de cambiar la historia, tratar de salvar al mundo de alguna catástrofe que cobró miles de vidas,  aunque también nos gustaría dar un consejo a nuestro yo más joven o cambiar alguna decisión de la cual nos arrepentimos ahora.

El tiempo sigue siendo una incógnita para nosotros. Más allá de minutos y segundos, no estamos seguros de lo que el tiempo significa y mucho menos podemos controlarlo, solo podemos medirlo desde perspectivas muy particulares.

Desde pequeño, siempre he sido un gran fan del tema de los viajes en el tiempo, especialmente después de ver una de las películas que incluso ahora siguen siendo de mis favoritas “Volver al futuro”.

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A inicios de este año me encontré por casualidad con el libro “Viajar en el tiempo de James Gleick”, debo decir que lo disfruté mucho. Este  libro es una recopilación de pensamientos e ideas de  varios físicos, escritores,  cineastas , filósofos y que han plasmado en sus obras la posibilidad, las repercusiones, y las razones del ser humano por viajar en el tiempo, un tema que sencillamente  forma parte de nuestra cultura,  en el cine, en la literatura e incluso en nuestros pensamientos.

A lo largo del libro, Gleick aborda los aspectos más importantes de este tema  , la evolución ideológica del tiempo en nuestras sociedades así como las diferentes perspectivas que nos hacen concebir el tiempo de manera diferente. Si eres amante del tema de los viajes en el tiempo, es una lectura obligatoria.

Si algo hemos aprendido de los viajes en el tiempo es que incluso las pequeñas decisiones tienen un impacto enorme en el futuro. Estamos acostumbrados a pensar únicamente en los primeros efectos de una acción pero pocas veces nos ponemos a pensar en los segundos o terceros efectos y es ahí donde se desata un efecto mariposa.

Tal vez nunca podremos controlar el tiempo y será el mismo quien lo dirá.  Quizás lo único que hoy podemos hacer es controlar nuestro propio tiempo, mejorar nuestra relación con él y sobre todo entender que incluso las decisiones pequeñas de hoy, tendrán un efecto increíble el día de mañana. Al mismo tiempo, llegamos a este punto de tiempo gracias a cada una de los pequeños pensamientos y decisiones que tomamos en el pasado, por lo menos así es como ahora entendemos que el tiempo funciona.

La mayoría de los empleados que trabajan en las empresas, tratan de ocultar sus debilidades, tratan de justificar la razón por la cual no se han llegado a los objetivos y en muchos casos, hasta se culpa a otros compañeros de trabajo por su mal desempeño. Es un hecho, todos los seres humanos tenemos fortalezas y debilidades, no todos tenemos el mismo tipo de habilidades, pero en lugar de tratar de mejorar, de crecer y de madurar como personas, simplemente ignoramos aquello en lo que no somos tan buenos.  Por su parte, las empresas tienen objetivos que cumplir y para ello se realizan planes de trabajo, mejoras en los procesos, o iniciativas de innovación a través de la tecnología, pero pocas veces se pone como centro de todo el desarrollo y crecimiento de los empleados.  Es cierto, muchas de estas empresas tienen planes de capacitación, pero el desarrollo de los empleados se ve como un proceso que se realiza en determinadas fechas y no como un proceso continuo ni tampoco como parte de las actividades diarias de cada uno.   Quizás sea un tema cultural, pero por lo menos en México, no estamos acostumbrados a dar retroalimentación continua o sincera y cuando se hace, generalmente no es bien recibida.  Las organizaciones de hoy se enfrentan a nuevos retos y los modelos empresariales que habían funcionado por tanto tiempo, ya no están dando los resultados requeridos.  La tecnología cada vez más participa en los procesos de trabajo y ha cambiado las reglas en muchos sentidos eso sin contar la diferencia generacional e ideales diferentes reunidos en el lugar de trabajo.  Las organizaciones de hoy necesitan empleados que puedan enfrentarse a nuevos retos que son cada vez más complejos, que puedan aprender y adaptarse cada vez más rápido a los cambios de este mundo, el capital intelectual de las organizaciones es cada vez más valioso, por lo cual las empresas dependen cada vez más del desarrollo de todos y cada uno de sus integrantes y esto se logra si cada uno estamos dispuestos a cambiar, a mejorar, a seguir creciendo.

En el libro “An Everyone Culture: Becoming A Deliberately Developmental Organization”, se propone el desarrollo de un tipo de organizaciones totalmente diferente, aquellas llamadas “organizaciones deliberadamente enfocadas al desarrollo”. Su descripción es simple, son organizaciones que tienen la convicción de que su desarrollo está fuertemente ligado al desarrollo del potencial de su gente y por lo cual, tienen una cultura que toma como parte de las actividades diarias el desarrollo de las personas (y no solo en periodos específicos del año). Estas organizaciones se preocupan por liberar el potencial oculto de todo su potencial.  La propuesta se basa en que empresas que realmente que se preocupen por el desarrollo de su personal, tendrán una fuerza laboral más comprometida, eficiente y, por consiguiente, llegará a ser una empresa mucho más productiva.  El desarrollo de los empleados, no se trata de la acumulación de habilidades, de información o de conocimientos técnicos, sino más bien de una maduración como personas que por consiguiente lleve a la maduración de las organizaciones o empresas.  Tomando como ejemplo 3 empresas, el libro describe las características únicas de las organizaciones deliberadamente enfocadas al desarrollo y las prácticas necesarias para sostenerlas.  Además, el libro muestra una nueva forma de trabajar dentro de las empresas donde se sugiere que la cultura que creas en tu organización es tu estrategia la clave del éxito es desarrollar a cada integrante de tu empresa. El libro definitivamente es para ti, si quieres una perspectiva diferente de las organizaciones buscado por supuesto enfrentar los nuevos retos de nuestros tiempos.

 

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Muchos pequeños empresarios, emprendedores y todos aquellos que están iniciado un nuevo negocio se enfrentan a un gran problema ¿cómo puedo ser reconocidos y conseguir más clientes sin tener un gran presupuesto para una campaña de mercadotecnia? La respuesta quizás esté en el libro “Growth Hacker Marketing de Ryan Holiday”. Este libro nos habla del “growth marketing”, una forma de marketing de bajo costo enfocada al crecimiento rápido basando sus decisiones en datos duros.

Los mercadólogos de la década pasada lanzaban sus productos a través de medios tradicionales, espectaculares o presencia en medios y para iniciar una campaña de este tipo, se requiera invertir un gran presupuesto. Por el contrario, los growth hackers utilizan la tecnología, experimentan con productos, analizan todos los datos disponibles todo con el fin de diseñar y mejorar los productos existentes. Los growth hackers se involucran y participan continuamente con los equipos de desarrollo de producto, esto a diferencia de los mercadólogos tradicionales que únicamente se dedicaban a “vender”.  Hoy en día, la creatividad y el análisis de datos juega un papel fundamental, especialmente cuando la era del dominio de la televisión, radio, prensa y otros medios de comunicación masiva quedó atrás.  Los growth hackers son un híbrido entre expertos en mercadotecnia y expertos en las áreas de tecnología de información y solo trabajan con aquellos productos donde se puede probar, dar seguimiento y escalar.

Todos nosotros hemos visto como muchas empresas se han ganado un lugar en el mercado con un presupuesto en marketing tradicional prácticamente nulo.  Servicio como WhatsApp, Facebook o Dropbox tienen millones de usuarios, pero acaso ¿instalaste WhatsApp en tu Smartphone después de ver un comercial de ellos en la televisión o en el periódico?, por supuesto que no.

El libro, además, nos habla de cómo las empresas pueden integrar o adaptar el “growth hacking” en su día a día.   Las recomendaciones están basadas en estos 4 pasos:

  • Adapta tu producto al mercado: Aún si tienes el producto “perfecto” de nada sirve si no hay demanda para él o no resuelve una necesidad real.   Uno debe iniciar con un producto mínimo viable y someterlo a varias iteraciones hasta que pueda atender una necesidad específica. Recuerda, un cliente satisfecho se vuelve un evangelista.
  • Enfócate en un nicho correcto de personas:  Busca aquellas personas que puedan utilizar tu producto, busca tus primeros clientes.  Antes que nada, debes generar conciencia en el mercado de tu producto, satisfacer las primeras necesidades y solo entonces empezarás a crecer de forma gratuita.  Has lo que sea para que esas primeras personas conozcan tu producto y sean tus clientes.
  • Logra que tu producto sea viral:  Una vez que tus primeros clientes estén contentos con tu producto, es hora de que todo mundo se entere y se haga viral. La viralidad no es magia, sino tienes que darles a tus primeros clientes una razón para compartir, hablar de tu producto y sobre todo hacer fácil para ellos que compartan su experiencia.
  • Fidelizar y optimiza:  Si ya tienes clientes y tu producto ya está en el mercado, no quiere decir que tu trabajo ha terminado. Tal vez te encuentres en una excelente posición hoy, pero eso no quiere decir que mañana será igual.  Continuamente debes analizar los datos que tus clientes generan y con ellos, mejorar tu producto, optimizarlo o incluso crear líneas completamente nuevas de productos.

Este es un pequeño libro fácil de leer y de no más de 100 páginas, así que si quieres indicarte con este tema sin duda debes tenerlo.

Cuando buscamos ejemplos de emprendedores que han cambiado nuestro mundo, no podemos evitar pensar en los cientos de personajes de Silicon Valley que han encabezado algunos de los más grandes movientes digitales de nuestros días, pero pocas veces pensamos en hackers, terroristas o líderes del crimen organizado como ejemplos de emprendedores. Todos ellos tienen más en común de lo que parece, son tomadores naturales de riesgos, buscan la libertad y la autonomía, defienden a toda costa su propia visión y pasión, buscan cambiar y desafiar el sistema al que pertenecen, además de centrarse en la supervivencia y la necesidad de proteger y defender a su familia, comunidad o amigos.   Lo cierto es que nuestro mundo ha cambiado no solo gracias a personalidades como Mark Zuckerberg o Larry Page sino a un gran número de personas que se encuentran en aquellas economías o giros que no siempre son bien vistas o que consideramos informales, de hecho la cantidad de casos que existen en nuestro mundo podrían sorprendernos.

En el libro “The Misfit Economy” escrito por Alexa Cay y Kyra Maya Phillips nos proporciona una visión de cómo las personas de las economías informales han ayudado a cambiar nuestro mundo e incluso hasta lo redefinirlo totalmente.  A través de 30 casos, nos muestran como estos personajes han sido pioneros de una forma inusual, creativa o alterna de trabajar.  Al mismo tiempo, el libro proporciona una mirada detallada a cinco estrategias que estos “inadaptados” han seguido: empuje, copiar, hackear, provocar y cambiar de dirección.  Muchos de estos personajes, han tenido que depender de empresas ilegales para sobrevivir, pero nos han dado grandes lecciones de cómo las economías de nuestros días funcionan y de cómo las startups pueden aprender mucho de sus modelos de innovación. La inspiración no siempre está donde tú crees y aunque no quiere decir que tu objetivo sea cometer actos delictivos, se puede aprender mucho de su visión, modelos de negocio o formas de innovación.